fbpx

La alegría de vivir (Conferencia de Victor Küppers)

Hoy me apetece compartir contigo que hace un tiempo tuve el placer de asistir a una conferencia de Victor Küppers, ¿le conoces? Hay muchos videos en YouTube de él, te los recomiendo; a mi juicio valen mucho la pena… bueno, a mi juicio y, al parecer, al de muchísimas otras personas, porque el centro cultural donde se celebraba estaba atestado, al igual que las calles, habitualmente tranquilas, estaban aquella tarde repletas de coches.

La conferencia se titulaba “Vivir con entusiasmo” y fue muy bonito vivir la expectación de las cientos de personas que abarrotaban la sala, diseminadas por las escaleras, sentadas o de pie, como podían, todas atentas en una atmósfera única, de interés y buen humor, sabedoras de que quien a continuación les hablaría podría ser, como él mismo se definía con humildad, un conferenciante “no experto”, pero, sin duda, alguien con una energía positiva verdaderamente muy contagiosa.

Como te decía, Victor se define como un “no experto”, es decir, como alguien que transmite a su manera las ideas de los expertos con el fin de hacernos reflexionar… ideas que, en realidad, ya sabemos, pero que no llevamos a la práctica. En este sentido decía que la diferencia no está en “saber” o “no saber”; sino en “hacer” o “no hacer”. Y que a veces, más que descubrir, lo que necesitamos es que nos recuerden lo que ya sabemos y nos inspiren a hacerlo.

La idea de la conferencia era reflexionar por qué hay algunos parece que van “chutaos” todo el día, alegres y sonrientes a pesar de los problemas, contagiando su energía positiva a todo el mundo… y por qué otros están “taraos” y contagian su negrura a su familia, a sus amigos, a sus empleados…

Y es que todos tenemos la opción de resignarnos o vivir contracorriente, decía Victor. Vivir contracorriente es no permitir que el desánimo sea algo permanente en nosotros. Y aunque todos tenemos el derecho a desahogarnos (¡estaría bueno que no lo tuviéramos!) la idea es que esto sea algo puntual, no perenne, porque…

1. Porque no te lo mereces.

2. Porque no es normal.

Aunque sea habitual verlo en los demás, no es lo normal. Lo normal, lo natural, es la alegría, la felicidad… ése es nuestro estado natural, idea con la que no puedo estar más de acuerdo.

3. Porque el estado de ánimo que tienes es el que quieres.

Es inmaduro dejarlo en manos del entorno. Tu estado de ánimo es fruto de una decisión personal y tenerlo alto hoy en día es heroico. Todos somos población de riesgo si no ponemos conciencia en esto porque todo son problemas, afirmaba Victor.

Así, fue llegando a las condiciones que cumple todo “tarao”:

1. Ser un melón (la cuestión de la actitud).

Ser un melón es no entender que tu actitud depende de ti. Y la fórmula de Victor es clara:

V = (c+h) x a

Valor = (conocimientos + habilidades) x actitud

Es decir: que cuando nos sentimos mal, no estamos perdiendo conocimientos ni habilidades… sino actitud. Eso es lo que perdemos cuando nos desanimamos.

2. Ser un cenizo (la cuestión de la alegría).

Cuando nacimos, comentaba Victor divertido, a nuestros padres no les dijeron “tiene usted un bebé de tres kilos y medio, cincuenta centímetros y con un poco de pinta de cenizo”. No, ¿verdad? Eso es porque todos traemos dentro de nosotros la alegría de forma natural. Y la alegría es catalizadora del resto de actitudes.

3. Ser un merluzo (la cuestión de la elección).

Tú eliges tu estado de ánimo. O lo que es lo mismo: tú no puedes elegir la cara que tienes… pero sí la que pones.

Cada día debemos preguntarnos, dice Küppers: “¿Por qué no voy alegre?”. Y si hay algo a resolver, afrontarlo. ¿Cómo sentir, entonces, la alegría de vivir?, ¿cómo vivir con entusiasmo?

1. Lo más importante en la vida es que lo más importante sea lo más importante.

Parece un juego de palabras, pero es tal cual. Es decir, que lo importante de tu vida funcione. Me encantó esta idea, dice tanto en tan poco…

2. Sé amable.

Se ha descubierto que ser amable es la forma más rápida de ser alegre.

Küppers comentaba que a veces realizaba con sus alumnos el siguiente experimento: les pedía que salieran de clase y llamasen a sus madres para decirles que las querían. Enseguida las madres se asustaban… y es que no estamos acostumbrados. Estamos mucho más habituados a los reproches, las críticas, las malas noticias…

3. Escribe 10 ó 20 cosas que sean fantásticas de tu vida.

Y si no se te ocurren, Victor nos animaba a responder a estas preguntas:

  • ¿Llegas con dignidad a final de mes?
  • ¿Vives en el mundo occidental?
  • ¿Tienes a menos de 40 kilómetros un hospital?
  • ¿Están vivos tus seres más queridos?

Pues estás dentro del 3,5% de privilegiados del planeta.

4. Relativiza tus problemas.

Hay dos tipos de problemas: dramas o circunstancias a resolver. A medida que pasa el tiempo te das cuenta de que la vida tiene más pinta de drama que de comedia. Así que si tienes un drama encima, sólo el tiempo atenuará tu dolor, aunque no lo quitará. Y si no tienes ningún drama, sólo circunstancias a resolver, desahógate (todos necesitamos desahogarnos), pero no dejes que algo a solucionar dure tanto como si fuese un drama. Y busca a alguien con un drama real y sírvele de ayuda.

5. Cariño y tiempo.

Las dos únicas cosas que nos hacen sentir mejor es cariño y tiempo. Eso de “poco tiempo, pero de calidad”, afirma Küppers, es una “chorrada”. Lo que necesitamos es de los dos: mucho cariño y mucho tiempo. Y por si no nos lo creíamos, nos instó a mirar el fondo de pantalla de nuestro móvil, donde todos solemos tener puestas fotos de nuestros seres más queridos…

 

Un abrazo,

Deja un comentario