FAQ’s (Preguntas Frecuentes) acerca de los “cafés para tomar”

Si todavía no tienes del todo claro que te apetezca que nos tomemos un café, puedo entenderte perfectamente. Sé muy bien que puede resultar algo abrupto y artificial contarle tus entresijos a un extraño por muy profesional que sea, o por mucho que te pueda gustar su web o lo que te cuenta. Así que ahora quiero aclararte todas las dudas que puedan pasarte por la cabeza y si hay algunas en las que no he caído, te pido por favor que me escribas y las resolveré con mucho gusto:


¿Algo importante que quieras decirme antes de empezar, Vanessa?

Sí: confío en poder servirte de algo. Pero quiero decirte antes que nada que si después del primer café sientes que no hemos conectado o que no te ha servido, no pasa nada si no quieres repetir; tengo claro que hay algo que ni Dios puede hacer: ¡gustar a todo el mundo! Será que no soy yo la persona que puede aportarte y es posible que pueda ayudarte a encontrar a otra persona si lo deseas. Pero también has de saber que si soy yo quien percibo que tienes otras necesidades y que yo no soy la persona que puede ayudarte, también te lo diré con toda honestidad. Porque sólo si tú obtienes resultados positivos, los obtendré yo. Y no quiero que ninguna de las dos partes perdamos tiempo ni dinero en esto. Así de simple.


¿Dónde puedo conocer con detalle los cafés para tomar?

En mi página Cafés. Y aunque en las siguientes preguntas te aclaro los puntos más importantes recogidos en mis Condiciones de Uso, debes leer éstas también.


¿Cuánto dura un café para tomar?

Dura 45 minutos. Excepcionalmente algunos minutines más. Pero, por lo general, necesito ese cuarto de hora restante para prepararme para la siguiente cita.


¿Qué pasa si pruebo un café y no me termina de convencer?

El importe no podré devolvértelo.

Pero si no me ajusto a tus expectativas y me justificas por qué, te aplicaré un descuento del 5% en el siguiente café, en el cual trataré de proporcionarte una respuesta más satisfactoria y ajustada a tus necesidades.


¿Qué pasa si he comprado un pack de cafés y, por cualquier motivo, no gasto todos?, ¿me devuelves el
dinero de los que no he disfrutado?

Por supuesto.

Te devolveré el importe restante, teniendo en cuenta que a las sesiones disfrutadas no se les aplicará el descuento propio del pack adquirido, como es lógico. En los packs de 8 “cafés”, por razones obvias de cálculo, dicha norma se aplicará hasta el 6º “café” disfrutado.


¿Qué pasa si quedamos y se da un retraso?

Si excepcionalmente se diera un retraso por mi causa, me comprometo a recuperar el tiempo perdido sin ningún coste para ti, lógicamente.

Si fuese por tu causa, pondré todo de mi parte para recuperarlo, salvo que por cuestiones de agenda me resulte imposible.

 
¿Qué pasa si hay que anular un café?

Si excepcionalmente he de anular un café por mi causa, te avisaré con la máxima antelación para poder recuperarlo cuando ambos acordemos.

Si fuese por tu causa, tendrás que avisarme POR MAIL con un mínimo de 24 horas de antelación para poder recuperar el abono del café o su realización el día en que ambos acordemos.

Si el tiempo es inferior a 24 horas, pondré todo de mi parte para recuperarlo, salvo que por cuestiones de agenda me resulte imposible. Pero no podré devolverte el importe si el aviso es en un plazo inferior a 24 horas.


¿Y si nos falla la tecnología…?

Si durante una sesión de Skype se produce un fallo técnico ocasional (por tu causa o por la mía), me comprometo a realizar un nuevo café sin coste alguno para ti, en la fecha que ambos acordemos.


Esto de los cafés… ¿será para mí?

Hasta que no lo pruebes, lógicamente, no lo sabrás.

Pero te puedo avanzar para quién NO es este café:

  • Para personas que buscan en esto una terapia psicológica al uso. Ni soy psicóloga ni pretendo serlo. Si en estos momentos padeces algún trastorno mental o de tu estado de ánimo, te invito a que acudas a un profesional especializado. Y si yo puedo servirte de complemento y refuerzo para que todos rememos en la misma dirección, estaré más que encantada de acompañarte.
  • Para personas que buscan en esto la metodología del coaching. No soy coach certificado y esto no trata de métodos, técnicas, ni procesos. Esto es un acompañamiento de otro tipo, con un enfoque más humanista. Creo que si has leído mi web ya me vas intuyendo, ¿verdad? 🙂
  • Para personas que buscan simples consejos para saber qué hacer en casos concretos o para sentir aprobación. ​Un café no es un consultorio, no soy Elena Francis :-), como digo en la presentación de esta sección. En realidad creo que la objetividad que todos buscamos como profesionales es difícil de alcanzar si somos honestos para reconocerlo. Así que lo único que te garantizo es mi respuesta más personal y meditada, pero con mi más sincera intención de que te ayude a encontrar la tuya.


¿Tengo tiempo para un café?

Si no encuentras tiempo para ti, ni un solo momento, va a ser difícil, de entrada, que algo pueda hacerte sentir mejor. Si no te concedes algo de espacio para ti, me dejas poco margen de maniobra.

Yo trataré de adaptarme a tus huecos libres en la medida de mi agenda, pero ¿realmente es la razón que te frena la falta de tiempo…? Sigue leyendo, por fa.


¿Puedo permitirme tomarme un café como éste?

A veces tenemos un sentimiento de no merecimiento de las cosas, nos sentimos culpables (especialmente cuando nuestra economía no es boyante) cuando se trata de invertir mínimamente en nosotros. Para nuestra pareja, para nuestros hijos, para nuestra familia… todo está justificado. Pero a veces la culpa se instala en nosotros cuando se trata de concedernos algo. Resulta más fácil de entender cuando se trata de un capricho, algo superfluo. Pero estamos hablando de ti, de tu estado de ánimo, de tu interior. De tu “centro de operaciones”, desde el que nace todo: tu alegría de vivir, tu fuerza, tus proyectos, tus sentimientos… o tu desánimo, tu depresión, tu falta de horizontes.

El dinero, en el fondo, no es más que energía que permitimos que fluya o que se estanque. ¿Vale o no la pena invertir algo de esta energía en ti, en tu alma? Dar este paso adelante es comenzar el cambio porque con el solo hecho de invertir en ti ya estás lanzándote a ti mismo el mensaje de que te lo mereces. Elijas dar ese paso conmigo o con otra persona, ¿no te parece un buen comienzo?


¿Cada cuánto debería tomarme un café contigo?

No debes hacer esto, lo haces si quieres y porque quieres. Y, por supuesto, tú marcas el ritmo. Yo no quiero convencerte de unos mínimos que me aseguren tu permanencia. En realidad, mi verdadero éxito es que tú pases página y resultarte innecesaria cuanto antes.


¿A qué te comprometes conmigo, Vanessa?

A que te sientas mejor desde el primer café que nos tomemos. Evidentemente no existen los milagros ni las fórmulas mágicas, eso por descontado. Y quizás te parezca una promesa muy osada porque no depende sólo de mí, sino de ti. Pero yo me comprometo contigo porque pongo mi alma en cada café. Y te garantizo que si te abres a nuestro encuentro, para empezar vas a quitarte peso de encima… o más bien, debería decir, de dentro. Ésa es mi promesa. Y si me das la oportunidad, si te das la oportunidad… vas a experimentarlo.


¿Y a qué me comprometo yo, a qué me compromete esto de los cafés?

Lo único que yo espero de ti es que tengas una actitud abierta, eso es todo. Porque por lo demás, esto no te compromete a nada: 

¿Que quieres un café y jamás repites? Perfecto.

¿Que comenzaste con varios muy seguidos y luego los espaciaste por diferentes motivos? Perfecto.

¿Que sólo los necesitas en momentos puntuales de tu vida y muy salpicados en el tiempo? Perfecto.

 

¿Se me quedó algo en el tintero? Escríbeme y te cuento con mucho gusto.