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Cafés para tomar

¿Necesitas más etiquetas?
Sólo es una cafetería donde, si me dejas intentarlo, creo que saldrás mejor de lo que entraste.
Un café cálido que, sin embargo, te sentará como una bocanada de aire fresco.

¿Por qué un café?

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Y porque sé bien que por más fuertes y positivos que nos creamos, por más que tratemos de proyectar una imagen de éxito o de que todo va bien… lo cierto es que no siempre es así. Y no siempre nos pasa “algo” que necesitemos “tratar”.

a veces necesitas desahogarte, sentirte comprendido, compartir tu carga, poner orden en tu interior, entender cosas que tus emociones no te dejan ver…
Y yo no quiero sólo aliviarte: mi verdadero objetivo es ayudarte a ampliar la mirada que tienes sobre ti y tu realidad para que pases página… y, por mi parte, resultarte cuanto antes totalmente innecesaria.

Y porque después de probar yo misma muchos recursos y muy valiosos (aquí me confieso contigo) me he dado cuenta de que a mí lo que más me ha aportado (y a otros, según confirmo, también) es el simple contacto directo y humano, de tú a tú, con ciertas personas que lejos de considerarse maestros ni gurús, simplemente parecían conocer bien mi tramo del camino sólo porque ya habían recorrido el suyo propio y podían no sólo aportarme su visión, sino también CONTAGIARME de su optimismo, de su paz y de su manera de ver las cosas… una manera mucho más positiva y práctica y en la agradable compañía del otro.

Y, en definitiva, porque… ¿hay algo más cotidiano y humano que un café con una persona a quien le importas? Porque a mí me importas. Y tú a veces lo único que necesitas es una cara amiga, profesional, pero insisto en lo de amiga, que, desde lo humano que nos une a todos, te toque con amor y respeto donde más te duele y te ayude a eliminar lo que entorpece tu visión realista y positiva de tu vida. Sí, positiva. Porque si tienes la gran fortuna de sufrir por situaciones que tienen solución, al final es sólo una cuestión de enfoque: apartas lo que estorba y tus ojos, como es natural, ven.

¿Descubrirás algo que no sabías o te revelaré cosas extraordinarias? ¿Sinceramente? No lo creo. Creo que dentro de ti (y de todos) palpitan las verdades esenciales que necesitas para vivir contento y en paz. Pero tu verdad, tu poder y tu responsabilidad te pertenecen. Tan sólo a veces viene bien un altavoz que te recuerde lo que en realidad tú siempre supiste…

¿De qué charlamos en un café?

De lo que tú quieras.

Trabajo con personas como tú, que quieren sentirse mejor de una forma sencilla y NATURAL. Sin “técnicas” ni artificios, mediante una charla distendida y clarificadora en la que incidimos, entre otras cosas, en:

· Tu zona ciega: las partes que más te cuesta ver de ti.
· Tu autoboicot: tus resistencias a estar bien.
· Tu atención: y cómo dominarla.
· Tu poder: tu foco, tu voluntad y tus estrategias a la hora de conseguir tus objetivos.
· …

Y te proporciono recursos útiles que a mí me han servido y que pueden servirte también a ti si en estos momentos necesitas:

» Mejorar tu relación contigo mismo, conocerte mejor y, en definitiva, ser tú (y no tus emociones ni nadie) quien te gobierne.
» Sanar tu relación con esa persona a la que tanto quieres.
» Poner fin a una relación o una situación que te hace sufrir.
» Salir de tu zona de confort y emprender algún cambio que te ilusiona, pero que te da miedo.
» Superar un reto para el que no encuentras la motivación.
» Asimilar un cambio impuesto que no tienes más remedio que aceptar, pero que en realidad no deseas.
» Valorar y sopesar tus opciones en un cruce de caminos vital.
» Mejorar tu estado de ánimo que, sin motivos demasiado aparentes, no está precisamente en su mejor momento.
» Liberarte de preocupaciones y obsesiones.
» Serenarte porque, por más que te esfuerzas, tu vida no es la que esperas, tu mala racha no parece querer quedar atrás…
» Simple compañía reconfortante para afrontar una situación difícil o delicada, de especial sensibilidad.

¿En qué más puedo servirte? Te escucho.

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Por si te ayuda, aquí te respondo a algunas Preguntas Frecuentes

¿Algo importante que quieras decirme antes de empezar, Vanessa?

Sí: confío en poder servirte de algo. Pero quiero decirte antes que nada que si después del primer café sientes que no hemos conectado o que no te ha servido, no pasa nada si no quieres repetir; tengo claro que hay algo que ni Dios puede hacer: ¡gustar a todo el mundo! Será que no soy yo la persona que puede aportarte y es posible que pueda ayudarte a encontrar a otra persona si lo deseas. Pero también has de saber que si soy yo quien percibo que tienes otras necesidades y que yo no soy la persona que puede ayudarte, también te lo diré con toda honestidad. Porque sólo si tú obtienes resultados positivos, los obtendré yo. Y no quiero que ninguna de las dos partes perdamos tiempo ni dinero en esto. Así de simple.

¿Cuánto dura un café para tomar?

Dura 45 minutos. Excepcionalmente algunos minutines más. Pero, por lo general, necesito ese cuarto de hora restante para prepararme para el siguiente café.

¿Qué pasa si pruebo un café y no me termina de convencer?

El importe no podré devolvértelo SALVO que sea yo quien perciba que este servicio no es para ti y que no se ajusta a tus necesidades.

Pero si eres tú quien percibes que no me ajusto a tus expectativas y me justificas de forma motivada por qué, te aplicaré un descuento del 5% en el siguiente café, en el cual trataré de proporcionarte una respuesta más satisfactoria y ajustada a tus necesidades.

¿Qué pasa si he comprado un pack de cafés y, por cualquier motivo, no gasto todos?, ¿me devuelves el dinero de los que no he disfrutado?

Por supuesto.

Te devolveré el importe restante, teniendo en cuenta que a las sesiones disfrutadas no se les aplicará el descuento propio del pack adquirido, como es lógico. En los packs de 8 “cafés”, por razones obvias de cálculo, dicha norma se aplicará hasta el 6º “café” disfrutado.

¿Qué pasa si quedamos y se da un retraso?

Si excepcionalmente se diera un retraso por mi causa, me comprometo a recuperar el tiempo perdido sin ningún coste para ti, lógicamente.

Si fuese por tu causa, pondré todo de mi parte para recuperarlo, salvo que por cuestiones de agenda me resulte imposible.

¿Qué pasa si hay que anular un café?

Si excepcionalmente he de anular un café por mi causa, te avisaré con la máxima antelación para poder recuperarlo cuando ambos acordemos.

Si fuese por tu causa, tendrás que avisarme POR MAIL con un mínimo de 24 horas de antelación para poder recuperar el abono del café o su realización el día en que ambos acordemos.

Si el tiempo es inferior a 24 horas, pondré todo de mi parte para recuperarlo, salvo que por cuestiones de agenda me resulte imposible. Pero no podré devolverte el importe si el aviso es en un plazo inferior a 24 horas.

¿Y si nos falla la tecnología…?

Si durante una sesión de Skype se produce un fallo técnico ocasional (por tu causa o por la mía), me comprometo a recuperar el tiempo no disfrutado sin coste alguno para ti, en la fecha que ambos acordemos.

Esto de los cafés… ¿será para mí?

Hasta que no lo pruebes, lógicamente, no lo sabrás.

Pero te puedo avanzar para quién NO es este café:

  • Para personas que buscan en esto una terapia psicológica al uso. Ni soy psicóloga ni pretendo serlo. Si en estos momentos padeces algún trastorno mental o de tu estado de ánimo, te invito a que acudas a un profesional especializado. Y si yo puedo servirte de complemento y refuerzo para que todos rememos en la misma dirección, estaré más que encantada de acompañarte.
  • Para personas que buscan en esto la metodología del coaching. No soy coach certificado y esto no trata de métodos, técnicas, ni procesos. Esto es un acompañamiento de otro tipo, con un enfoque más humanista. Creo que si has leído mi web ya me vas intuyendo, ¿verdad? 🙂
  • Para personas que buscan simples consejos para saber qué hacer en casos concretos o para sentir aprobación. ​Un café no es un consultorio, no soy Elena Francis :-), como digo en la presentación de esta sección. En realidad creo que la objetividad que todos buscamos como profesionales es difícil de alcanzar si somos honestos para reconocerlo. Así que lo único que te garantizo es mi respuesta más personal y meditada, pero con mi más sincera intención de que te ayude a encontrar la tuya.
¿Tengo tiempo para un café?

Si no encuentras tiempo para ti, ni un solo momento, va a ser difícil, de entrada, que algo pueda hacerte sentir mejor. Si no te concedes algo de espacio para ti, me dejas poco margen de maniobra.

Yo trataré de adaptarme a tus huecos libres en la medida de mi agenda, pero ¿realmente es la razón que te frena la falta de tiempo…? Sigue leyendo, por fa.

¿Puedo permitirme tomarme un café como éste?

A veces tenemos un sentimiento de no merecimiento de las cosas, nos sentimos culpables (especialmente cuando nuestra economía no es boyante) cuando se trata de invertir mínimamente en nosotros. Para nuestra pareja, para nuestros hijos, para nuestra familia… todo está justificado. Pero a veces la culpa se instala en nosotros cuando se trata de concedernos algo. Resulta más fácil de entender cuando se trata de un capricho, algo superfluo. Pero estamos hablando de ti, de tu estado de ánimo, de tu interior. De tu “centro de operaciones”, desde el que nace todo: tu alegría de vivir, tu fuerza, tus proyectos, tus sentimientos… o tu desánimo, tu depresión, tu falta de horizontes.

El dinero, en el fondo, no es más que energía que permitimos que fluya o que se estanque. ¿Vale o no la pena invertir algo de esta energía en ti, en tu alma? Dar este paso adelante es comenzar el cambio porque con el solo hecho de invertir en ti ya estás lanzándote a ti mismo el mensaje de que te lo mereces. Elijas dar ese paso conmigo o con otra persona, ¿no te parece un buen comienzo?

¿Cada cuánto debería tomarme un café contigo?

No debes hacer esto, lo haces si quieres y porque quieres. Y, por supuesto, tú marcas el ritmo. Yo no quiero convencerte de unos mínimos que me aseguren tu permanencia. En realidad, mi verdadero éxito es que tú pases página y resultarte innecesaria cuanto antes.

¿A qué te comprometes conmigo, Vanessa?

A que te sientas mejor desde el primer café que nos tomemos. Evidentemente no existen los milagros ni las fórmulas mágicas, eso por descontado. Y quizás te parezca una promesa muy osada porque no depende sólo de mí, sino de ti. Pero yo me comprometo contigo porque pongo mi alma en cada café. Y te garantizo que si te abres a nuestro encuentro, para empezar vas a quitarte peso de encima… o más bien, debería decir, de dentro. Ésa es mi promesa. Y si me das la oportunidad, si te das la oportunidad… vas a experimentarlo.

¿Y a qué me comprometo yo, a qué me compromete esto de los cafés?

Lo único que yo espero de ti es que tengas una actitud abierta, eso es todo. Porque por lo demás, esto no te compromete a nada:

¿Que quieres un café y jamás repites? Perfecto.

¿Que comenzaste con varios muy seguidos y luego los espaciaste por diferentes motivos? Perfecto.

¿Que sólo los necesitas en momentos puntuales de tu vida y muy salpicados en el tiempo? Perfecto.

¿Se me quedó algo en el tintero?

Escríbeme y te cuento con mucho gusto.

Un café para tomar por Skype donde me das la oportunidad de conocerte mejor y profundizar mucho más.

Si quieres que nos tomemos un café juntos, es muy fácil: sólo reserva la fecha y hora que mejor te venga y en el mail automático que recibirás de confirmación, tendrás un enlace con más información y las diferentes formas de abonarlo.

Si todavía no tienes del todo claro que te apetezca que nos tomemos un café, puedo entenderte perfectamente. Sé muy bien que puede resultar algo abrupto y artificial contarle tus entresijos a un extraño por muy profesional que sea, o por mucho que te pueda gustar su web o lo que te cuenta.

Así que, si lo deseas, te ofrezco la opción de escribirme para pedirme de forma gratuita y sin compromiso, que charlemos por Skype diez minutos para que puedas despejar todas tus dudas y, lo que si yo fuese tú a mí me rondaría por la cabeza: sentir si conectamos.

Recuerda que puedes pedir 1 café y, si con uno no basta, nos tomamos los cafés que hagan falta: puedes adquirir un pack (de 4 u 8 cafés) para disfrutarlos a precio reducido.

Aquí te dejo el formulario de reservas para que puedas solicitar tu café para tomar:

Recuerda...

Con naturalidad, sin “procesos”, a tu ritmo, con tus tiempos, como lo harías con cualquier buen amigo que se interesa de verdad por ti. Nos tomamos un “café” de forma puntual o algunos más, a tu gusto y según tus necesidades.